Maestro de Ceremonias

La tarta de la boda

La tarta de la boda – Maestro de Ceremonias

La tarta de la boda

Historia.

Las comidas y los pasteles de bodas vienen de la antigüedad, ya los antiguos romanos acostumbraban a derramar cebada y tortas de trigo sobre la cabeza de la novia, como una manera de desearle buena suerte y ensalzar su fertilidad.

Como símbolo de fertilidad, la pareja de novios tenía que comer una porción de las migajas de torta de trigo, además de un puñado de frutos secos: nueces, almendras, etc.

En las Islas Británicas, se acostumbraba a hacer una pila grande de bollos, galletas y productos horneados en un montón enorme. Se supone que mientras mayor fuera el montón de pasteles y bollos, mayor sería la prosperidad de la pareja.

Tiempo después, durante el reinado de Carlos II, un chef francés visita Londres y sorprendido de estos dulces amontonados unos sobre otros, crea el famoso pastel de bodas en niveles. La tarta de tres niveles es la tradicional hoy en día, tiene todo un simbolismo y que los novios corten el primer trozo, significa que compartirán su vida, mientras que el trozo que comen los invitados, garantiza la buena suerte.

Una creencia supersticiosa dice que, las mujeres solteras, deben dormir con un pedazo de la tarta de bodas bajo su almohada, y así encontrará muy pronto a su futuro esposo.

Pasteles de bodas por el mundo.

En Japón, por ejemplo, es común ver dulces hechos con goma artificial que imitan al helado con cera. Hay modelos de pastel de llegan a producir incluso una nube de vapor.

Los coreanos, en tanto, consideran que los pasteles de boda son demasiado dulces para ser comidos, por lo que hacen tortas de arroz al vapor, cubiertas de frijol rojo.

En China, los pasteles son enormes, y las capas van representando el éxito para la pareja. La tradición indica que la novia y el novio deben cortar el pastel de abajo hacia arriba.

En Gran Bretaña, el pastel de bodas ocupa un lugar central, y por lo general, el pastel está hecho con coñac, empapado con dátiles, ciruelas, pasas y cáscara de naranja. Los glaseados populares incluyen mazapán, crema de brandy o fondant.

En el Caribe, los pasteles son más livianos, y se suele usar frutas. La torta es a menudo oscura y llena de frutos secos y jerez, vino o ron.

Los alemanes mezclan licor o jarabe en su pastel, y lo rellenan con mermelada, mazapán o turrón, cubriéndolo con fondant o ganache.

Los ucranianos usan un pan de boda más conocido como Korovai, el cual decoran con diseños que representan la eternidad y la unión de dos familias.

Las tartas y pasteles de boda son muy distintos según el lugar del mundo donde se celebre la boda, por lo que esta lista de países con sus pasteles de boda típicos, podría ser interminable.

La tarta nupcial es el postre que, tradicionalmente, se sirve en los banquetes de las bodas. Por lo general y, sobre todo en las culturas occidentales, suele ser una tarta de varios pisos que termina en lo más alto con las figuras que representan a los novios.

Entre la decoración más habitual encontramos caramelos y dulces con formas de alianza, corazones, lazos, palomas, etc.

También es tradición que los novios realicen el primer corte de la tarta e intercambien un trozo de pastel, normalmente cortado por una espada que luego conservarán de recuerdo. Este hecho es un acto que simboliza la nueva unión que acaba de establecerse entre los contrayentes. Se supone que es la primera acción que los novios hacen conjuntamente después de haberse convertido en marido y mujer. El hecho de que cada uno le dé un trozo de tarta al otro, simboliza el compromiso de compartir y dedicarse el uno al otro.

Según los datos históricos, la tarta nupcial solía presentar un aspecto blanco ya que es el color que representa la pureza. Para ello, se utilizaba azúcar refinada cuyo coste era elevado y por tanto, no todas las familias se lo podían permitir. Por lo que una tarta que presentara un aspecto blanquecino era señal de riqueza y distinción.

En muchos restaurantes y lugares de celebración del banquete, la tarta nupcial está incluida en el menú o el catering, realizándose en la misma cocina. Aunque también está la opción de encargarla en la pastelería especializada que los novios elijan y solicitar que la sirvan el día señalado.

Para gustos, las tartas. Hay quien quiere ser innovador y dejar libertad de creación al pastelero o bien señalar los ingredientes que se quieran incluir. Normalmente, las tartas van decoradas con diversos adornos, por lo que suele ser una tarta con bastante consistencia. Pueden realizarse verdaderas obras de arte que, como cualquier otro detalle de la celebración, puede despertar admiración, marcar la diferencia y despertar el asombro de los invitados.