Maestro de Ceremonias

Anécdotas nupciales

Anécdotas nupciales – Maestro de Ceremonias

Anécdotas nupciales

“La boda que más emoción me produjo fue una en la cual la novia no fue entregada por su padre, ¡fue entregada por sus hijas! A todos nos cayó una lágrima que quitamos con poco disimulo”.

“Cuando se casaron mis 2 mejores amigos(ella y él) a mi me preguntaron qué palabras debían decirse (de amor) a los 2 se las dije. Al momento de hablar y dirigirse esas palabras en el salón de fiestas…ella empezó a llorar, las palabras eran muy emotivas y hermosas..me miraron mientras se las decían y los invitados aplaudían¡¡¡ En ese momento sentí algo muy lindo dentro de mi, como que yo tenía puesta una parte de mi vida en ellos..y al verlos felices, también era feliz. ¡Lo recuerdo como una escena en una película de amor!”

“La anécdota más graciosa fue post boda, en la recepción… el novio tomó la palabra y empezó: muy buenas noches, quisiera agradecerles a todos los que están presentes el habernos acompañado y quería decirles a todos que..ME ARREPIENTO….(en ese lapso de silencio del novio, todos murmuraban a lo que el novio respiró y siguió) ME ARREPIENTO DE NO HABERLA CONOCIDO ANTES (a la novia). Esa anécdota fue fenomenal”

“La novia está a punto de tirar el ramo hacia todas sus amigas. Lo tira y todas saltan a atraparlo. Una toma el ramo y corre buscando ¡¡¡¡encestar!!! Pero no había cesto… Ellas formaban un equipo de baloncesto!!…Las carcajadas de todos resonaron por horas…. ”

“Cuando el cura le decía a mi hermano que repita lo que él decía (los votos matrimoniales), mi hermano en vez de decir su nombre dijo ¡¡¡¡el de la novia!!!!  Muy divertido. Toda la iglesia (cura incluido) se echó a reir!!!!”

“Quizá no es anécdota graciosa pero si inolvidable… En el Altar con mi esposo, el sacerdote, nuestros padrinos de arras y…el sacerdote pidió a los padrinos de anillos que se acercaran y cual fue mi gran sorpresa…. eran mis hijos (el 8 años y ella 6 años), mi expresión fue de sorpresa, gusto, etc…quise llorar pero me contuve, solo mis ojos estaban llenos de lágrimas, mi esposo con una enorme sonrisa en su cara y proseguimos.
Recuerdo que mi esposo y yo elegimos a los padrinos de arras, lazo y anillos pero no supimos que estos últimos nos habían preparado una sorpresa, tanto así que hasta el sacerdote dijo: mmm son sus hijos? a lo que nosotros respondimos: SÍ y el prosiguió felicitándonos por tan momento tan bello e inigualable.”

“Con este motivo, he recordado el día de mi matrimonio, hace 42 años, mi esposo tenía 33 años y yo 12 menos; esto es, acababa de cumplir 21 años y en ese tiempo, la mayoría de edad se cumplía a los 21 y no a los 18 como ahora. Mi esposo me había advertido que fuera puntual, ya estaba en el carro con mi papá y él le dice al chofer que fuera despacio y ya estábamos sobre la hora, y le digo: no papá … tú tranquila, que apuro hay… y yo calladita, nerviosa, asustada sino llegaba a la hora y él se fuera, imagínate, era una mocosa… ya por fin en la puerta de la Iglesia lista para ingresar, comienza la marcha nupcial y comenzamos a dar los pasos, y la gente rumoreaba y otros se acercaban a decirnos “El novio no está”, “No ha llegado el novio” y así. Mi papá me decía: “Y… ahora, que tanto apuro… y seguíamos ingresando, y yo, ya se imaginarán….cuando ya llegando al Altar, él sale corriendo de la parte de atrás del Altar a recibirme… ya se me vino el alma al cuerpo, ya me reí de felicidad… pero que había pasado que el Padre que nos casó era amigo de la casa y mi esposo no quería confesarse, no tenía esa costumbre y el Padre lo llevó a la fuerza atrás del Altar para que se confiese y por eso no estaba esperándome en el lugar indicado…y nadie sabía donde estaba…. Y bueno, todo salió bien hasta el día de hoy con 4 hijos, muy lindos (3 mujeres y un varón).”